Después de días de tediosa espera, Florentino Pérez ha elegido la presente semana para remangarse y tratar de acelerar la confección del todavía desconocido nuevo proyecto del Real Madrid. El jugador más deseado sigue siendo el galés Gareth Bale,
pero su contratación se halla enquistada por las altas pretensiones
económicas de su club, el Tottenham Hotspur. De ahí que el máximo
mandatario blanco estuviera en Londres este lunes, donde trató de dar los primeros pasos para que Bale acabe en el Santiago Bernabéu en verano.
Según ha conocido este diario, Florentino Pérez aterrizó en Barajas durante la tarde del lunes
en un avión procedente de la capital británica. Le acompañaron en su
vuelo privado dos personas muy relevantes dentro de las habituales
intermediaciones que se dan en los fichajes de futbolistas importantes.
El entorno del presidente justificó este viaje relámpago y secreto a Londres alegando que se trataba de una visita por motivos estrictamente de negocios, en relación a su empresa ACS. Esa
seguirá siendo la versión oficial. Pero lo cierto es que su estancia en
Inglaterra también le sirvió a Pérez para intentar iniciar la llamada
‘operación Bale’, aquella que parece inviable económicamente si los
dueños del Tottenham no se deciden a aceptar ofertas menores que los 80 millones de euros en los que varias informaciones tasan al jugador a día de hoy.
El reto no es sencillo. Ya hemos contado en pasadas ocasiones que el dueño del club londinense es el multimillonario israelí Daniel Levy y que las arcas de su equipo pasan por una exquisita salud. Es más, la idea del eterno rival del Arsenal es desde hace años recuperar la gloria en la Premier y confeccionar un proyecto ganador que pelee de cerca con los dos conjuntos de Manchester y con el Chelsea. Para ello, Bale es primordial.
Pero la astucia negociadora de
Florentino no tienen fin. Agotada la vía de contratación más habitual
en estos casos, tras la negativa del futbolista de anunciar que quiere
irse al Madrid (paso que le habría llegado a pedir Zidane que lo diera
cuanto antes), al conjunto español no le queda otra que intentar nuevas
estrategias. Ahí es donde podrían entrar en juego los intermediarios, capaces de encajar una operación que, como el mejor efecto dominó, acabe por contentar a todas las partes.
Sólo intermediación, nada de fondos de inversión
Los citados agentes que fueron eventuales compañeros de vuelo de Florentino también trabajan con los famosos fondos de inversión que dominan parte del fútbol de élite. Pero esta fórmula no es del agrado de los dirigentes madridistas, y su colaboración en este caso se limitaría a labores de intermediación.
Mientras intenta que Bale se acerque poco a poco al Real Madrid, Florentino tiene sobre la mesa otros nombres de futuribles
que dependerán de cuál sea la primera gran operación que se acometa. El
galés, en sus inicios lateral izquierdo ahora reconvertido en atacante
total, siendo difícil definir su mejor posición en el campo, tiene
mimbres para ser el próximo ‘galáctico’ de Florentino Pérez. El
presidente, sabedor de la impaciencia que empieza a tener su afición,
quiere pronto un nombre de campanillas lo antes posible que neutralice el rimbombante fichaje de Neymar.